Aspectos positivos y negativos de trabajar en casa
Aspectos positivos y negativos de trabajar en casa
Trabajar en casa tiene la ventaja de facilitar la conciliación familiar pero también presenta desventajas por el desapego con los compañeros. En este post te detallamos pormenorizadamente cada una de las ventajas de trabajar desde casa, para qué aprendas qué mejoras puede aportar a tu estilo de vida y cómo evitar sus desventajas e inconvenientes. Conoce los aspectos positivos y negativos de trabajar en casa con todos sus beneficios e inconvenientes.
Ventajas de trabajar desde casa.
1. Ahorro de combustible.
En el marco actual de crisis económica provocada por una inflación desbocada que ni el Banco Central Europeo ni la Reserva Federal Americana están consiguiendo controlar en sus zonas de influencia, el precio del combustible se sitúa muy por encima de los 2€/l y, muy previsiblemente, seguirá incrementándose de forma exacerbada hasta límites insospechados. Por esta razón, todo lo que implique no coger el coche y ahorrar combustible contribuirá de forma muy positiva en nuestra economía y, en general, a disminuir la demanda de combustibles fósiles. Por eso es importante para las empresas conocer los aspectos positivos y negativos de trabajar en casa.
2. Ahorro de tiempo al evitar desplazamientos
¿Cuánto tiempo se desperdicia en tediosos trayectos y en atascos? ¿Y si pudiésemos recuperar ese tiempo para descansar o afrontar tareas más productivas? Al trabajar desde casa evitamos hacer estos desplazamientos que tanto tiempo nos roban para hacer tareas productivas, reduciendo el tiempo de desplazamiento a cero. Hay que entender bien todos los aspectos positivos y negativos de trabajar en casa hoy en día.
Esto es especialmente perceptible cuando el trabajo se encuentra en una gran urbe, donde los atascos, las restricciones de movilidad y de aparcamiento son muy frecuentes. Este tiempo ahorrado supone un incremento para la productividad del trabajador debido a una disminución del estrés y una mayor disponibilidad de tiempo para el descanso, sin que sea necesario madrugar con antelación para desplazarse hasta el centro de trabajo.
3. Disminución de la emisión de CO2 a la atmósfera y de otros contaminantes
Cada día la sociedad es más consciente del daño que la contaminación está creando al planeta y del cambio climático. El teletrabajo tiene aspectos positivos referentes a la emisión de CO2 a la atmósfera. Al reducir la necesidad de transporte diario, al trabajar desde casa se consigue reducir la emisión de gases nocivos a la atmósfera. El efecto de la contaminación es especialmente notorio en las grandes ciudades, desde la distancia ya se divisa en los días (o semanas) de más afluencia y tráfico la famosa boina de contaminación que obliga a restringir el acceso a las ciudades de determinado tipo de vehículos. Reducir el uso del transporte privado, y de todo tipo de transporte que emita gases contaminantes es una forma de cuidar el medio ambiente y nuestra salud.
4. Trabajar desde casa hace más fácil conciliar la vida laboral y familiar
Con las restricciones sufridas en 2020 debido a la pandemia, el modelo de teletrabajo desde el hogar se popularizó durante algunas semanas o meses. Mucha gente comprobó como (aún teniendo aspectos negativos que más adelante comentaremos) el teletrabajo les permitió realizar de forma exitosa (aunque no sin dificultades) sus proyectos laborales y a la vez poder pasar más tiempo con su familia, incluso hacerse cargo de los más pequeños de la casa pasando más horas con ellos. Esto reforzó en muchas familias un lazo que antes estaba debilitado, por la distancia que supone el pasar muchas horas alejados durante los días laborales.
5. La flexibilidad horaria
En este punto encontramos varios aspectos positivos y negativos de trabajar en casa. Durante los meses el los que el teletrabajo se puso de moda, se implantó en muchas empresas a modo de proyecto piloto el funcionamiento por objetivos con flexibilidad horaria. Esta nueva modalidad en la que se premia la productividad y la consecución de forma exitosa de determinadas tareas planificadas permitía al trabajador distribuir de forma total o parcialmente libre su horario disponible. En muchos casos, los trabajadores podían elegir las horas del día en las que realizar las tareas acordándolo y organizándose previamente con sus compañeros. Una reunión precedía la organización de la semana, en esa reunión se establecían los objetivos a cumplimentar, pero no se detallaba el horario ni la distribución que el trabajador hacía de su horario.
Obviamente, aunque la flexibilidad del horario fuese muy elevada, debían existir horas de disponibilidad frente a incidencias o consultas de los compañeros de trabajo, pero más allá de estas horas reservadas la horquilla temporal a libre elección permitía aumentar en muchos casos la productividad y la conciliación de la vida familiar gracias a la gestión del tiempo.
6. Disminución del estrés
El trabajo desde casa nos permite desempeñar las tareas en un espacio amigable, menos rígido y más familiar. Esto disminuye, debido a que aumenta el nivel de autonomía, el estrés de trabajar en una oficina. También se reduce el estrés frente a horarios, la hora de entrada y de salida no implica desplazamientos ni atascos, lo que también ayuda a disminuir mucho los niveles de estrés.
7. Facilita la incorporación al mercado laboral de personas con dificultades de movilidad
El trabajo desde casa permite que personas que por problemas de salud, de infraestructuras disponibles, de medios económicos o de desplazamiento se incorporen al mundo laboral y tener oportunidades más igualitarias frente a aquellos que viven en grandes urbes y tienen facicilidad de acceso al mundo laboral.
Esta es una ventaja del trabajador, que puede optar a un abanico muy grande de posibilidades en cuanto a puestos laborales de empresas que se encuentran lejos de su lugar de residencia. Además de poder trabajar en empresas que se encuentran a mucha distancia, al poder hacerlo desde su hogar no tiene que alejarse de su familia o de sus allegados.
Además de ser una ventaja para el trabajador, también lo es para las empresas, que dispondrán de un número de candidatos muy elevado para el puesto de trabajo. De esta forma podrán elegir personas con un perfil profesional alto y con los conocimientos más aptos para dicho puesto.
Desventajas de trabajar en casa.
Trabajar en casa tiene ventajas y desventajas, una vez conocidas las principales ventajas te explicamos cuáles pueden a llegar a ser los inconvenientes principales de desarrollar la vida laboral desde el hogar.
1. Se pierde el vínculo físico con los compañeros de trabajo
Trabajar desde casa es un impedimento para fortalecer los lazos con los compañeros de trabajo. Es cierto que, gracias a la conectividad de la que disponemos hoy en día, realizar vídeollamadas y mantenerse en contacto permanente con los compañeros de trabajo es muy sencillo. No obstante este tipo de comunicación no es la más optima, ya que se pierden matices importantes de la comunicación, resulta una comunicación poco personal en muchos casos y puede hasta llegar a ser irritante, debido a las efectivas pero poco naturales e intrusivas notificaciones de los dispositivos electrónicos.
Lo ideal es que, aquella persona que se encuentre trabajando desde casa intente acercarse a los compañeros de trabajo, ya sea mediante reuniones puntuales para hablar de temas de la empresa, quedadas fuera del trabajo para conocerse mejor, o mediante estrategias de team building para fortalecer al equipo de trabajo. Por esto es muy importante que los jefes de equipo de personas que teletrabajan planteen y lleven a cabo este tipo de estrategias.
2. Es difícil gestionar el entorno doméstico para optimizar la concentración
Aunque ya comentamos que realizar el trabajo desde un entorno doméstico podía disminuir los niveles de estrés, no es menos cierto que puede provocar problemas de rendimiento en el trabajador.
Estos problemas de rendimiento suelen vincularse a una falta de concentración, debido a interferencia de familiares a cargo o por la propia propensión del entorno a la distracción. Al fin y al cabo nuestro hogar ha estado siempre vinculado al relax, al descanso y al ocio. Esta transformación a entornos home office apresurada a raíz de la pandemia no se ha implementado bien por parte de muchos trabajadores, que acababan trabajando con un portátil en la mesa de la oficina con una silla poco cómoda (y poco saludable para pasar varias horas).
Es imprescindible y de suma importancia que, aquellas personas que trabajan desde su casa y no desde un espacio expresamente destinado al trabajo, establezcan un área donde no existan interrupciones en determinadas franjas horarias y que esté adaptada al trabajo con una buena iluminación, material de oficina, pantallas grandes y mobiliario de oficina ergonómico y para profesionales. Es cierto que durante los inicios de la pandemia tuvo que hacerse de forma apresurada y sin preparación, pero hoy en día no hay excusa para no generar un espacio de trabajo profesional home office en el hogar que aumente la productividad y proteja la salud.
3. Problemas de salud por el uso de mobiliario no profesional
Como comentamos en el punto anterior, muchos espacios de trabajo desde casa no estaban optimizados para el teletrabajo a inicios de la pandemia. Hay que ser consciente que el mobiliario de oficina tiene una razón de ser; y esta razón es que los trabajadores pasan mucho tiempo sentados en la oficina trabajando desde un ordenador, postura que no es natural y que mal gestionada puede derivar en múltiples problemas de salud que pueden cronificarse y condicionar la calidad de vida de forma muy acusada.
Cuando observamos un entorno de trabajo profesional podemos percibir como se usa mobiliario distinto al que tradicionalmente había en los hogares. Las sillas de oficina son más complejas, están fabricadas con materiales específicos y tienen multitud de mecanismos orientados a que la silla puede ajustarse al cuerpo del trabajador.
Sí, muchos pensarán que no son las sillas más bonitas para su hogar, pero no están en lo cierto ya que muchos fabricantes han adaptado los modelos y los colores disponibles para el tapizado para que puedan encajar en cualquier entorno doméstico sin renunciar a las características ergonómicas. La imagen que podía resultar graciosa a principios de la pandemia, donde podíamos ver a gente trabajando desde el sofá y la mesa auxiliar del salón o en la mesa de la cocina con una silla de cocina, se enturbia al conocer los problemas de salud conlleva el adquirir posturas forzadas durante periodos prolongados o de forma intermitente pero frecuente en el cuerpo humano. Problemas musculares y problemas cervicales que pueden desembocar en patologías que se cronifican y afectan a la productividad y a la calidad de vida.
4. Falta de motivación y monotonía.
Trabajar desde casa implica un distanciamiento con los compañeros de trabajo, y también implica el compartir el entorno de tu vida privada con tus labores profesionales. No para todo el mundo es sencillo este punto ya que, aunque los desplazamientos y el trabajo en un punto concreto puedan suponer un incremento determinado del estrés, también implica abrirse a un mundo de experiencias donde todos los días puede suceder algo nuevo. El ser humano es social, nos gusta el contacto con otras personas, las muestras de afecto, afrontar proyectos en equipo y estar en comunicación verbal constante con nuestros compañeros. Todas estas experiencias se pierden para aquellas personas que trabajan desde casa, y deberán gestionarlas para no caer en la desmotivación provocada por una monotonía permanente. Como ya hablamos anteriormente, lo ideal es que los jefes de equipo lleven a cabo estrategias de socialización y fortalecimiento de los equipos promoviendo actividades que ayuden a mantener la motivación de los empleados que pasan la mayor parte del tiempo trabajando desde casa.
5. El estrés podría aumentar trabajando desde casa.
Aunque comentamos que el hecho de ahorrar el trayecto desde el hogar al trabajo y que el trabajar en un entorno familiar podía disminuir el estrés, una mala organización y gestión de los canales de comunicación por parte del trabajador puede desembocar en todo lo contrario.
Para comunicarnos y organizarnos, cada día usamos más dispositivos electrónicos. Si esto lo extrapolamos a una persona que trabaja desde casa se haría totalmente imprescindible. Los sistemas de notificaciones se han incorporado de forma muy pronunciada en todos nuestros gadgets: el teléfono te avisa de las tareas pendientes, le encomendamos a Siri que nos recuerde cosas pendientes, nuestro smart watch nos avisa con una pulsación en el brazo de que se acerca la hora de algo o incluso el altavoz de casa (llamémosle Alexa) nos avisa de cualquier evento próximo. Una persona que trabaja desde casa debe velar por su productividad y su salud mental, los sistemas de notificaciones son útiles siempre y cuando el número de esas notificaciones sea moderado (lo ideal es que no exista más de una interrupción puntual por hora). Debido a esto la persona que trabaja desde casa deberá crear su propio espacio virtual (franjas horarias) en la que no reciba ningún tipo de notificación y que sólo pueda ser contactado de carácter urgente por determinadas personas.
Una buena gestión del teletrabajo para no recibir constantes interferencias de notificaciones e intentos de contacto ad hoc (llamadas o vídeollamadas) es relegar este tipo de comunicaciones al correo electrónico y planificar al inicio de la jornada una pequeña reunión entre los integrantes del equipo para establecer los puntos a abordar durante el día y que todos lo tengan claro y sin dudas. Ahora que ya conoces los aspectos positivos y negativos de trabajar en casa, puedes echar un vistazo a todos los muebles de oficina y sillas de oficina para trabajar en casa de los que disponemos.

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