Cómo elegir cuadros y arte para decorar un pasillo
Cómo elegir cuadros y arte para decorar un pasillo
¿Te has preguntado alguna vez cómo los cuadros pueden transformar ese espacio estrecho y a menudo olvidado que es el pasillo? Elegir el arte adecuado para decorar un pasillo no solo puede darle vida a esta área, sino también reflejar tu estilo personal y crear una sensación de cohesión en tu hogar. En este artículo, te guiaré paso a paso para que puedas elegir los cuadros perfectos para tu pasillo, sin importar su tamaño o estilo, y logres un resultado que te encante cada vez que lo atravieses.
El pasillo es uno de los espacios más transitados de la casa, pero a menudo no recibe la atención decorativa que merece. Aquí surge la pregunta: ¿por qué desaprovechar esa oportunidad? Elegir cuadros y arte para decorar un pasillo puede cambiar la forma en que percibes este espacio, haciéndolo más acogedor y estiloso.
1. ¿Qué tipo de cuadros son los más adecuados para un pasillo largo y estrecho?
Los pasillos largos y estrechos pueden ser desafiantes. La clave para decorarlos es evitar que se sientan aún más angostos de lo que ya son. Una excelente opción es optar por cuadros pequeños o medianos dispuestos en una fila horizontal. Esto crea una sensación de fluidez y guía visual, logrando que el pasillo parezca más amplio. Por ejemplo, puedes elegir cuadros con paisajes o fotografías en formato panorámico, que agreguen profundidad y amplitud visual. ¿Qué tal una serie de cuadros abstractos que sigan un esquema de colores similar? Esto no solo mantendrá la coherencia, sino que también aportará un toque moderno. Para romper la monotonía de un pasillo largo, puedes crear una galería con cuadros de diferentes tamaños organizados a diferentes alturas. Esta disposición crea dinamismo y atrae la atención de quien transita por el espacio.
2. Cómo elegir cuadros según el estilo decorativo del pasillo
Antes de elegir los cuadros, es importante definir cuál es el estilo decorativo que deseas para tu pasillo. Los cuadros no solo son piezas de arte, sino que también contribuyen a reforzar la estética general de tu hogar. ¿Prefieres un pasillo moderno y minimalista o algo más ecléctico y lleno de vida? Escoger las piezas adecuadas puede ser la diferencia entre un pasillo que pasa desapercibido y uno que capte la atención desde el primer vistazo. El tipo de cuadro que elijas debe complementar el resto de la decoración de tu pasillo y de tu hogar. A continuación, te detallo una lista de estilos decorativos y los tipos de cuadros que mejor encajan con cada uno, para que puedas hacer una elección que armonice perfectamente con tu espacio.Estilos decorativos y tipos de cuadros que mejor combinan:
- Estilo moderno: Este estilo se caracteriza por líneas limpias y una estética simple. Los cuadros abstractos o con formas geométricas son una excelente opción. Las paletas de colores suelen ser neutras o monocromáticas, aunque un toque de color vibrante en los cuadros puede añadir interés visual.
- Estilo minimalista: En este caso, menos es más. Opta por cuadros sin marco, con fondos blancos o colores muy sobrios. Las piezas en blanco y negro o los cuadros con tipografías también son populares en este estilo.
- Estilo industrial: Inspirado en las fábricas y los lofts urbanos, este estilo se caracteriza por el uso de materiales como el metal y el cemento. Los cuadros fotográficos en blanco y negro, que representen paisajes urbanos o arquitectura industrial, son ideales. También puedes optar por arte con texturas metálicas.
- Estilo boho: El estilo bohemio es vibrante y libre de reglas rígidas. Los cuadros con colores vivos, patrones étnicos o arte inspirado en la naturaleza (como cuadros con plantas o animales) son perfectos para un pasillo boho. Elige marcos de madera natural o piezas sin marco para un look más relajado.
- Estilo clásico: Para un pasillo de estilo tradicional o clásico, los cuadros de paisajes al óleo o retratos son una excelente elección. Los marcos ornamentados en dorado o madera oscura complementan bien este estilo. Puedes optar por reproducciones de grandes maestros o piezas de arte histórico.
- Estilo vintage: En un pasillo vintage, puedes incluir cuadros antiguos o con un acabado envejecido. Las ilustraciones botánicas, carteles publicitarios retro o retratos antiguos encajan perfectamente. Opta por marcos de madera desgastada o dorada para acentuar el toque nostálgico.
- Estilo escandinavo: Este estilo se caracteriza por su simplicidad, funcionalidad y uso de materiales naturales. Los cuadros con paisajes naturales, fotografías de montañas o bosques, y arte minimalista en tonos suaves son opciones ideales. Los marcos de madera clara o blancos encajan perfectamente.
- Estilo ecléctico: Para un pasillo ecléctico, puedes mezclar distintos tipos de arte, desde cuadros abstractos hasta fotografías y obras de arte de diferentes culturas. Lo importante es crear una composición armoniosa a través de colores o temáticas comunes.
- Estilo rústico: En un pasillo rústico, los cuadros con paisajes rurales, escenas de granjas o animales salvajes funcionan bien. Los marcos de madera sin tratar o con un acabado envejecido complementan el aspecto acogedor y natural del estilo.
- Estilo minimalista con toques artísticos: Si prefieres un enfoque minimalista pero con un toque artístico, opta por cuadros en relieve o con texturas sutiles. Este estilo juega con la simplicidad, pero busca agregar un pequeño detalle que destaque.
3. Tamaño de los cuadros: ¿grandes, medianos o pequeños?
El tamaño de los cuadros es uno de los aspectos más importantes al decorar un pasillo, ya que influye directamente en la percepción del espacio. Un cuadro mal dimensionado puede hacer que el pasillo se sienta sobrecargado o, por el contrario, vacío y desangelado. Por eso, es esencial elegir un tamaño que se ajuste a las proporciones de tu pasillo y a la cantidad de cuadros que desees colocar. En pasillos estrechos, por ejemplo, los cuadros pequeños o medianos son la mejor opción. Al distribuir varias piezas pequeñas a lo largo de la pared, puedes crear una sensación de mayor longitud y dinamismo, sin saturar el espacio. Los cuadros grandes en este tipo de pasillos pueden hacer que se sienta más cerrado de lo que realmente es. ¿Te imaginas caminar por un pasillo donde los cuadros casi te envuelven? Definitivamente no es lo ideal. Por otro lado, en pasillos más anchos o con techos altos, puedes arriesgarte un poco más y optar por cuadros grandes que sirvan como piezas de arte protagonistas. Un solo cuadro grande puede tener un impacto visual impresionante, especialmente si el espacio está bien iluminado. Lo importante es que no ocupe toda la pared, sino que deje suficiente espacio alrededor para que "respire" visualmente.Guía de tamaños y sus mejores usos:
- Cuadros pequeños (20x30 cm o menos): Perfectos para pasillos estrechos o muy largos. Puedes agrupar varios para formar una galería de arte en miniatura, lo que añade dinamismo sin saturar el espacio. Funcionan bien en combinación con otras piezas de decoración, como espejos o plantas.
- Cuadros medianos (30x50 cm): Son una opción versátil para pasillos de tamaño intermedio o ligeramente estrechos. Puedes colocarlos solos o en tríos para crear un impacto visual. Son lo suficientemente grandes para destacar, pero no tanto como para agobiar.
- Cuadros grandes (50x70 cm o más): Ideales para pasillos anchos o con techos altos. Un cuadro grande puede convertirse en el punto focal del pasillo, aportando personalidad y carácter. Si el pasillo es amplio y tienes suficiente luz natural o artificial, un cuadro grande o varios medianos pueden llenar el espacio de manera equilibrada.
- Cuadros panorámicos (100x50 cm): Este tipo de cuadros funciona muy bien en pasillos largos y estrechos. Al ser horizontales, crean una sensación de continuidad y conducen la mirada a lo largo del pasillo, haciendo que parezca más amplio.
- Cuadros cuadrados (40x40 cm o más): Los cuadros cuadrados son ideales para pasillos con techos bajos. Al tener una proporción equilibrada, no alteran la percepción de altura del espacio y aportan un toque moderno y organizado.
4. Qué tipo de materiales elegir para los cuadros del pasillo
El material del cuadro es tan importante como su contenido. Dependiendo del material, el cuadro puede proyectar una sensación diferente: desde algo sofisticado y elegante hasta algo más rústico y acogedor. La elección del material adecuado debe basarse en el estilo decorativo que hayas definido para tu pasillo, así como en el tipo de ambiente que quieres crear. Un pasillo con cuadros en lienzo ofrecerá una estética limpia y contemporánea, ideal para quienes buscan una apariencia ligera y moderna. Estos cuadros suelen ser sin marco, lo que les otorga una presencia minimalista. En contraste, los cuadros en metal o con materiales como el vidrio pueden aportar una sensación más industrial y urbana, añadiendo un toque moderno y algo más frío. También puedes considerar los cuadros con texturas o relieves si lo que buscas es añadir profundidad e interés táctil a tus paredes. Estos cuadros, con elementos tridimensionales, pueden hacer que el espacio se sienta más dinámico y acogedor. Además, combinan a la perfección con estilos rústicos o bohemios, donde los detalles artesanales y naturales son clave.Tipos de materiales y cuándo utilizarlos:
- Lienzo: Ideal para pasillos con un estilo moderno o minimalista. Los cuadros en lienzo tienen una apariencia ligera y contemporánea. Además, su falta de marco los hace perfectos para quienes buscan una estética limpia y sin distracciones visuales.
- Metal: Perfecto para un pasillo de estilo industrial. Los cuadros de metal o con acabados metálicos aportan un toque moderno y vanguardista. Funcionan muy bien en ambientes con paredes de ladrillo visto o con mobiliario metálico.
- Madera: Ideal para pasillos rústicos o vintage. Los cuadros con marcos de madera, especialmente si la madera está desgastada o tiene un acabado envejecido, añaden calidez y naturalidad al espacio. Pueden combinarse con otros elementos decorativos de madera o fibras naturales.
- Vidrio o acrílico: Perfecto para pasillos con un estilo sofisticado y elegante. Los cuadros protegidos por vidrio o hechos en acrílico tienden a verse más formales y refinados. Funcionan bien en pasillos más amplios donde quieres resaltar una pieza artística con mucho detalle.
- Papel o impresión artística: Una opción más económica pero igualmente estilosa, los cuadros impresos en papel, especialmente si están bien enmarcados, son ideales para pasillos decorados en estilo ecléctico o contemporáneo. Además, ofrecen la ventaja de poder cambiarse fácilmente si quieres renovar tu decoración de forma frecuente.
- Cuadros con texturas o relieves: Estos cuadros son ideales para pasillos boho o rústicos. Los elementos tridimensionales o las texturas hacen que las paredes cobren vida y añaden un toque artesanal al espacio. Son perfectos si quieres un pasillo que transmita una sensación acogedora y personal.
- Fotografía enmarcada: Si te gusta el estilo clásico o moderno, las fotografías enmarcadas son una excelente opción. Pueden ser en blanco y negro para un toque más minimalista o a color si quieres añadir vida a un pasillo neutro.
5. Cuadros con marco vs. cuadros sin marco
Uno de los dilemas más comunes al elegir cuadros para un pasillo es decidir entre cuadros con marco o sin marco. Aunque pueda parecer un detalle menor, el marco (o la falta de él) tiene un impacto significativo en el estilo general del espacio y en cómo se percibe la obra de arte. Un cuadro con marco puede aportar elegancia y estructura, mientras que uno sin marco tiende a ser más moderno y minimalista. Los cuadros con marco son perfectos para quienes buscan añadir un toque clásico o formal a su pasillo. El marco en sí puede convertirse en una extensión del arte, complementando los colores y el estilo del cuadro. Un marco elaborado en madera oscura o dorada, por ejemplo, añade sofisticación, mientras que un marco metálico puede aportar un toque contemporáneo y urbano. Además, el marco protege mejor la obra, especialmente si es de papel o fotografía, lo que aumenta su durabilidad. Por otro lado, los cuadros sin marco ofrecen una estética más limpia y moderna. Al eliminar el marco, el arte se convierte en el centro de atención sin distracciones. Este estilo es ideal para pasillos minimalistas o contemporáneos, donde la simplicidad es clave. Los lienzos sin marco, en particular, proporcionan un aire fresco y artístico, lo que permite que las obras se integren perfectamente en el espacio sin crear barreras visuales.Comparativa entre cuadros con marco y sin marco:
- Cuadros con marco:
- Estilo clásico o formal: Un marco bien elegido puede realzar la obra y darle un toque de distinción. Es ideal para pasillos clásicos o elegantes.
- Mayor protección: El marco no solo mejora la presentación, sino que también protege el cuadro del desgaste, especialmente si está detrás de vidrio.
- Versatilidad en el diseño: Los marcos pueden variar desde marcos de madera ornamentados para un estilo vintage, hasta marcos metálicos para un look más moderno o industrial.
- Combinación de estilos: Si tienes varios cuadros con marcos diferentes, asegúrate de que haya cierta armonía en los colores y materiales para que no se vean descoordinados.
- Cuadros sin marco:
- Estilo moderno o minimalista: Los cuadros sin marco se integran sin esfuerzo en un ambiente minimalista o contemporáneo, donde menos es más.
- Enfoque en la obra: Sin un marco que lo rodee, el arte se convierte en el verdadero protagonista. Esto es ideal si quieres que las obras hablen por sí solas.
- Mayor ligereza visual: Al no tener un borde definido, los cuadros sin marco pueden hacer que el pasillo se sienta más amplio y ligero, lo que es perfecto para pasillos estrechos o pequeños.
- Textura del lienzo: Los lienzos sin marco permiten que la textura del material resalte, creando un efecto más natural y artístico.
6. Cómo combinar cuadros en un pasillo
Combinar cuadros en un pasillo puede ser una excelente manera de crear una galería personal y única. Sin embargo, lograr una combinación armónica requiere un poco de planificación y creatividad. La clave está en encontrar un equilibrio entre los cuadros y la disposición para que el espacio no se vea recargado ni desordenado. Además, puedes utilizar los cuadros para dirigir la mirada a lo largo del pasillo, jugando con la altura, el color y el estilo de cada pieza. Lo primero que debes considerar es mantener una coherencia visual. Esto no significa que todos los cuadros deban ser idénticos, pero sí es importante que compartan algún elemento en común, como la paleta de colores, el estilo artístico o el tipo de marco. Por ejemplo, puedes mezclar cuadros abstractos con fotografías, siempre y cuando sigan una misma gama de colores o tengan un estilo visual similar. Esta coherencia ayudará a que el conjunto se sienta unificado. Otro aspecto fundamental es la disposición de los cuadros. En un pasillo, las paredes suelen ser alargadas y angostas, por lo que jugar con la altura y el espaciamiento de los cuadros es clave para no sobrecargar la pared. Puedes optar por alinearlos de manera horizontal para seguir el flujo natural del pasillo, o bien, organizar los cuadros de forma asimétrica para añadir dinamismo al espacio. ¿Has considerado mezclar cuadros de diferentes tamaños para crear una composición más interesante?Pasos para combinar cuadros en el pasillo:
- Define una paleta de colores: Elige una gama de colores que armonice con el resto de la decoración del pasillo. Por ejemplo, si las paredes son neutras, opta por cuadros con colores vivos que resalten. Si prefieres un ambiente más relajante, selecciona cuadros en tonos neutros o pastel.
- Decide un estilo predominante: Es importante que los cuadros compartan un estilo común, como cuadros abstractos, fotografía en blanco y negro, o cuadros con paisajes. Esto mantendrá la cohesión, aunque los cuadros sean de diferentes tamaños o formas.
- Combina diferentes tamaños: Una composición interesante se logra mezclando cuadros pequeños, medianos y grandes. Por ejemplo, puedes colocar un cuadro grande en el centro y rodearlo de piezas más pequeñas para equilibrar el espacio. Un pasillo largo y angosto puede beneficiarse de varios cuadros pequeños dispuestos en línea.
- Mantén el equilibrio visual: Al organizar los cuadros, asegúrate de que la disposición no sobrecargue una parte del pasillo. Puedes optar por una disposición simétrica para un estilo más formal o una distribución asimétrica si buscas un ambiente más artístico. Un ejemplo es agrupar tres cuadros medianos en una pared y dejar la otra pared con un solo cuadro grande.
- Juega con la altura: Alinea los cuadros a la altura de los ojos, aproximadamente 1.50 metros del suelo al centro del cuadro. Sin embargo, si tienes techos altos, puedes distribuir los cuadros hacia arriba para llenar el espacio visual.
- Prueba antes de colgar: Antes de hacer agujeros en la pared, prueba diferentes disposiciones en el suelo. Coloca los cuadros en el piso, imitando el espacio del pasillo, y experimenta con diferentes combinaciones hasta que encuentres la que mejor funcione.
- Agrega otros elementos decorativos: No todo tiene que ser cuadros. Puedes combinar espejos, plantas colgantes, o incluso una estantería flotante con algunos objetos decorativos para añadir más profundidad y variedad al espacio.
7. La importancia de la iluminación en los cuadros del pasillo
La iluminación adecuada puede marcar una gran diferencia al destacar los cuadros en un pasillo. Un buen esquema de iluminación no solo resalta los detalles y colores de las obras de arte, sino que también ayuda a crear una atmósfera acogedora y atractiva. Dado que los pasillos suelen ser áreas de tránsito y no siempre tienen acceso a luz natural, planificar una iluminación estratégica es clave para que los cuadros realmente brillen. En pasillos con poca luz natural, es fundamental recurrir a luces artificiales que dirijan la atención hacia los cuadros. Las lámparas de pared, también conocidas como apliques, o los focos empotrados en el techo pueden ser excelentes soluciones. Estos permiten que cada cuadro tenga su propio punto de iluminación, resaltando sus detalles y dándole protagonismo. Además, al iluminar directamente los cuadros, el pasillo se siente más amplio y dinámico. Por otro lado, si tienes un pasillo con luz natural, también es importante que cuides la exposición de los cuadros a los rayos UV, ya que estos pueden deteriorar las pinturas o fotografías con el tiempo. En estos casos, una buena opción es instalar cortinas ligeras o utilizar vidrio con protección UV para los cuadros. Esto ayudará a proteger las obras sin sacrificar la luz natural que embellece el espacio.
Estrategias de iluminación para resaltar cuadros en un pasillo:
- Luz focalizada en cada cuadro: Instalar focos de riel o luces empotradas en el techo que apunten directamente a cada cuadro es una excelente opción. Esto no solo resalta cada obra individualmente, sino que también crea un juego de luces y sombras que añade dramatismo al espacio.
- Apliques o lámparas de pared: Estas lámparas colocadas a lo largo del pasillo proporcionan una iluminación suave y dirigida. Además, aportan un toque decorativo adicional. Asegúrate de que los apliques estén alineados con los cuadros para que el haz de luz caiga justo sobre ellos.
- Iluminación LED: Las luces LED son una excelente opción porque no emiten calor y son energéticamente eficientes. Puedes optar por tiras de luces LED detrás de los cuadros para crear un efecto de luz indirecta, lo que les dará un aspecto flotante y moderno.
- Evita reflejos: Asegúrate de que la fuente de luz no cause molestos reflejos en la superficie de los cuadros, especialmente si tienen cristal. Una luz mal colocada puede hacer que el arte sea difícil de apreciar. Para evitar esto, elige luz difusa o dirigida desde un ángulo que minimice los reflejos.
- Equilibra la luz en todo el pasillo: Es importante que no solo los cuadros estén bien iluminados, sino que el pasillo en su conjunto tenga una iluminación equilibrada. Si solo se iluminan los cuadros y el resto del pasillo está en sombras, el efecto puede ser incómodo. Una combinación de luz ambiental y luz focalizada es lo ideal.
8. Errores comunes al decorar un pasillo con cuadros
Decorar un pasillo con cuadros puede parecer una tarea sencilla, pero es fácil cometer errores que afecten el resultado final. A menudo, los pasillos son espacios angostos y con menos luz, lo que requiere un enfoque más estratégico a la hora de colocar arte en sus paredes. Un mal uso de los cuadros puede hacer que el pasillo se vea desordenado, más estrecho de lo que es o, simplemente, no causar el impacto visual que esperabas. Evitar estos errores puede marcar la diferencia entre un pasillo mediocre y uno que realmente destaque. Uno de los errores más comunes es no planificar la disposición de los cuadros antes de colgarlos. Muchas personas colocan los cuadros de manera impulsiva, sin tener en cuenta la proporción del espacio ni la relación entre los distintos elementos decorativos. Esto puede resultar en una pared que se vea desorganizada y desequilibrada. Además, otro error común es colgar los cuadros demasiado alto o demasiado bajo, lo que afecta la forma en que se perciben las obras. Recuerda que el centro del cuadro debe estar a la altura de los ojos para que pueda apreciarse fácilmente al pasar por el pasillo. Otro problema frecuente es no adaptar los cuadros al tamaño del pasillo. Pasillos estrechos y largos requieren cuadros más pequeños y distribuidos estratégicamente, mientras que en pasillos más amplios puedes permitirte cuadros grandes o combinaciones más atrevidas. Colocar cuadros de gran tamaño en un pasillo angosto o elegir una cantidad excesiva de cuadros puede sobrecargar el espacio y hacer que se sienta claustrofóbico.
Errores más comunes al decorar un pasillo con cuadros:
- No planificar la distribución antes de colgar los cuadros: Improvisar puede llevar a una composición desordenada. Antes de hacer agujeros en la pared, prueba diferentes disposiciones en el suelo y mide bien los espacios entre los cuadros para asegurarte de que el resultado sea equilibrado.
- Colgar los cuadros demasiado alto o demasiado bajo: Es un error muy frecuente que afecta la forma en que se percibe el arte. Los cuadros deben estar a la altura de los ojos, que se calcula alrededor de 1,50 metros del suelo al centro del cuadro. Evita la tentación de colgarlos muy arriba, especialmente si el pasillo tiene techos bajos.
- Elegir cuadros demasiado grandes para un pasillo estrecho: Los cuadros grandes pueden ser impactantes, pero en un pasillo estrecho pueden hacer que el espacio se sienta sobrecargado y pequeño. En lugar de uno o dos cuadros enormes, opta por una serie de cuadros pequeños o medianos distribuidos a lo largo de la pared.
- Sobrecargar el espacio con demasiados cuadros: A veces menos es más. Si llenas cada centímetro de la pared con cuadros, el espacio se verá desordenado. Especialmente en pasillos pequeños, deja espacio para que las paredes respiren y los cuadros tengan protagonismo.
- No mantener coherencia entre los cuadros: Mezclar estilos de arte, marcos y colores sin ningún tipo de cohesión puede resultar en una decoración caótica. Si bien puedes combinar diferentes estilos de cuadros, asegúrate de que haya un elemento común que los una, ya sea una paleta de colores o el tipo de marco.
- No considerar la proporción entre los cuadros y el pasillo: Los cuadros deben tener un tamaño adecuado para el pasillo. Colocar cuadros diminutos en un pasillo muy amplio o cuadros gigantes en un pasillo pequeño puede romper la armonía del espacio.
- Ignorar la iluminación del pasillo: Sin una buena iluminación, los cuadros pueden pasar desapercibidos. Asegúrate de que haya suficiente luz para destacar las obras, ya sea con iluminación natural o artificial. Además, evita la luz directa del sol, que puede dañar los colores de los cuadros.
- No equilibrar la disposición de los cuadros: Si colocas demasiados cuadros en un solo lado del pasillo, este se verá descompensado. Intenta distribuir los cuadros de manera uniforme en ambas paredes (si el pasillo es lo suficientemente amplio) o mantén una disposición equilibrada en una sola pared.
- Colocar cuadros sin tener en cuenta el mobiliario cercano: Si tu pasillo tiene muebles, como una consola o estanterías, asegúrate de que los cuadros se relacionen bien con ellos en términos de proporción y estilo. Los cuadros deben complementar el mobiliario y no competir visualmente con él.
- No tener en cuenta el tema o el estilo de los cuadros: Mezclar estilos de arte demasiado contrastantes (como cuadros abstractos con retratos clásicos) sin una planificación puede causar confusión visual. Si decides mezclar estilos, intenta mantener una coherencia en los colores o marcos.
- No ajustar los cuadros al tamaño del techo: En pasillos con techos bajos, colocar cuadros muy altos puede hacer que el espacio se sienta aún más reducido. En techos altos, coloca los cuadros un poco más arriba o en series verticales para aprovechar la altura.
- Olvidar la importancia del espaciado: Los cuadros deben tener suficiente espacio entre ellos para que se aprecien de manera individual. No los coloques demasiado cerca ni demasiado lejos. Un buen espaciado suele ser de unos 5 a 8 cm entre cada cuadro.
- Descuidar el mantenimiento de los cuadros: A veces colgamos cuadros y nos olvidamos de ellos. Asegúrate de limpiar el polvo regularmente y revisar si la iluminación directa está afectando los colores o el estado del arte.
- No aprovechar la simetría cuando es necesario: Si bien la disposición asimétrica puede ser creativa, en algunos casos, una disposición simétrica de los cuadros puede ser más agradable a la vista, especialmente en pasillos largos y rectos.
- No utilizar marcos de calidad o acordes al estilo: Un error común es elegir marcos que no coinciden con el estilo de los cuadros o del pasillo. Un marco bien elegido puede mejorar la obra, mientras que uno inapropiado puede restarle valor.

Deja un comentario