Trabajar de pie: La antigua práctica con modernos beneficios
Trabajar de pie: La antigua práctica con modernos beneficios
¿Has pensado alguna vez en la manera en que te posicionas durante tus horas laborales? ¿Sentado frente a tu computadora o de pie mientras atiendes a un cliente? La tendencia de trabajar de pie ha tomado un protagonismo en los últimos años y no es una moda pasajera. Pero, ¿qué sabes realmente sobre esta práctica? ¿Y si te dijera que trabajar de pie podría ser el secreto para una vida más saludable y productiva? Quédate conmigo, y descubre la realidad detrás de esta tendencia.
¿Desde cuándo trabajar de pie es tendencia?
El acto de trabajar de pie no es una novedad. De hecho, se remonta a tiempos antiguos. Imagina por un momento a los grandes pensadores, escritores y artistas; muchos de ellos adoptaron esta posición para llevar a cabo sus labores. Sin embargo, con la evolución tecnológica del siglo XX, el paradigma cambió, y nos encontramos atrapados en la comodidad de nuestras sillas.
No obstante, hace unas décadas, con el auge del bienestar y la salud en el ámbito laboral, se retomó la idea. En 2013, un giro importante ocurrió: Varidesk, una empresa danesa, introdujo al mercado el primer escritorio de altura ajustable, revolucionando las oficinas modernas. ¿El objetivo? Alternar entre estar sentados y de pie.

¿Por qué optar por trabajar de pie? Ventajas y desventajas
rabajar de pie, más allá de una simple tendencia, se ha erigido como una alternativa con base científica que sugiere beneficios concretos para nuestra salud y bienestar. ¿Por qué? Veámoslo detalladamente:
Ventajas:
1. Mejora de la salud cardiovascular:
- Fundamento biológico: El cuerpo humano, cuando está de pie, necesita que el corazón bombee sangre contra la gravedad para que llegue a las extremidades. Esto, en consecuencia, aumenta ligeramente el ritmo cardíaco y el gasto calórico.
- Justificación científica: Según estudios publicados en instituciones como la Universidad de Chester (Reino Unido), estar de pie durante tres horas al día durante un año puede quemar hasta 30,000 calorías adicionales, equivalente a correr aproximadamente 10 maratones.
2. Energía revitalizada:
- Fundamento biológico: Estar de pie favorece la circulación sanguínea y, por lo tanto, hay una mejor oxigenación en el cerebro, lo que puede traducirse en una sensación de mayor alerta y energía.
- Justificación científica: Un estudio del Instituto de Medicina Ambiental de Suecia demostró que los patrones de la actividad cerebral, medidos mediante electroencefalogramas, mostraban que las personas estaban más alertas y menos somnolientas cuando estaban de pie.
3. Potenciación de la productividad:
- Fundamento biológico: La postura erguida no solo mejora la oxigenación cerebral, sino que también puede reducir la producción de cortisol, la hormona del estrés, optimizando la concentración.
- Justificación científica: Una investigación de la Universidad de Minnesota encontró que las personas que utilizaban escritorios de pie tenían un 10% más de productividad que aquellos que trabajaban sentados.
4. Reducción del estrés y la ansiedad:
- Fundamento biológico: La postura erguida permite una respiración más profunda, lo que facilita la oxigenación y puede influir en una mejor gestión del estrés.
- Justificación científica: Un estudio de 2018 publicado en el "Journal of Behavior Therapy and Experimental Psychiatry" encontró que trabajar de pie puede ayudar a disminuir los síntomas de depresión y ansiedad.
Desventajas:
1. Fatiga muscular:
- Fundamento biológico: Estar de pie durante largos periodos genera una sobrecarga en ciertos grupos musculares, en especial en la zona lumbar y en las piernas.
2. Problemas circulatorios:
- Fundamento biológico: La falta de movimiento al estar de pie puede dificultar el retorno venoso, lo que aumenta el riesgo de varices y edemas en las extremidades inferiores.
3. Dolor de espalda:
- Fundamento biológico: Una mala postura o la falta de movimiento mientras se está de pie puede generar tensiones musculares y, en consecuencia, dolor de espalda.
La elección de trabajar de pie debe ser informada y consciente. Si bien sus beneficios están respaldados científicamente, es fundamental adoptar una postura adecuada, alternar entre estar de pie y sentado y tomar descansos regulares para maximizar sus beneficios y minimizar los inconvenientes.
¿Para quién está indicado trabajar de pie?
La práctica de trabajar de pie ha demostrado ser beneficioso para diversos sectores laborales. No obstante, no todas las personas pueden, o deben, adoptar esta posición durante toda su jornada laboral. Es vital individualizar esta decisión, teniendo en cuenta la salud y las particularidades de cada uno.
Profesiones donde es beneficioso trabajar de pie:
Trabajos que demandan movimiento: Estar de pie puede facilitar la transición entre tareas, especialmente en profesiones como atención al cliente, medicina, o trabajos manuales.
Profesiones que requieren concentración: Para profesiones como la programación, diseño o redacción, estar de pie puede fomentar la alerta mental, siempre y cuando se respeten periodos de descanso.
Personas que deberían evitar trabajar de pie:
Problemas circulatorios: Personas con insuficiencia venosa crónica, trombosis o propensas a sufrir edemas en las piernas, deberían limitar el tiempo que pasan de pie y consultar a un especialista antes de adoptar esta postura en su jornada laboral.
Problemas esqueléticos: Aquellos con condiciones como escoliosis, ciertas formas de artritis o con antecedentes de cirugías de columna, deben ser cautos y seguir las recomendaciones de un traumatólogo.
Problemas musculares: Personas que padecen enfermedades musculares, debilidad o fatiga crónica, deberían considerar las implicaciones de estar de pie durante largos períodos.
Recomendaciones generales sobre el tiempo de trabajo de pie:
Intercalar posiciones: Es fundamental no estar de pie todo el tiempo. Idealmente, se debería comenzar con periodos cortos, como 15-30 minutos, y luego sentarse. Con el tiempo, se puede incrementar progresivamente hasta alcanzar un equilibrio.
Usar una alfombra antifatiga: Si se va a estar de pie, es recomendable hacerlo sobre una superficie que minimice la fatiga, como las alfombras diseñadas para este propósito.
Uso de calzado adecuado: Un buen soporte en el calzado es esencial para evitar la fatiga y potenciar los beneficios de trabajar de pie.
Adoptar la postura correcta: La espalda debe estar recta, los hombros relajados y la cabeza erguida. Los pies deben estar planos en el suelo y, si es posible, apoyar un pie alternadamente en un reposapiés.
En resumen, mientras trabajar de pie puede ofrecer numerosos beneficios, es esencial adaptar esta práctica a las necesidades y condiciones individuales. La combinación de estar sentado y de pie, respetando las particularidades de cada persona, parece ser la fórmula ideal para maximizar el bienestar y la productividad en el entorno laboral.

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Comentarios
Miguel Andújar
Por:Miguel Andújar En 01/07/2024Muchas gracias por escribir, puedes solicitar tu presupuesto pinchando en "Tienda" y llamando a nuestro teléfono.
darwin campos
Por:Darwin campos En 28/06/2024buenas tarde para cotizar un puesto de trabajo de pie